Respuesta breve: Al comparar secadoras nuevas en España, busca la escala energética A–G y mira el consumo expresado en kWh por 100 ciclos. Comprueba también la capacidad que realmente necesitas y escanea el código QR para consultar la ficha del modelo en la base europea EPREL. Una letra aislada no permite calcular lo que gastarás en casa: intervienen la frecuencia de uso, la carga y el precio de tu electricidad.
La nueva etiqueta de la Unión Europea se aplica a las secadoras comercializadas desde el 1 de julio de 2025. La Comisión Europea explica que la escala sustituyó a las antiguas clases A+, A++ y A+++. Por eso, una secadora que antes lucía una letra con varios signos «+» no se puede equiparar de forma automática con una clase A actual. La escala se ha recalculado; hay que comparar datos de consumo y prestaciones bajo la misma versión de etiqueta.
El número más útil: kWh por 100 ciclos
En la etiqueta renovada aparece el consumo medio ponderado por 100 ciclos de secado, en kWh. La ficha oficial de la Comisión para secadoras especifica que se trata de un valor redondeado. Si dos modelos indican 92 y 125 kWh por 100 ciclos, la diferencia etiquetada es de 33 kWh cada 100 usos bajo el método de ensayo. Para estimar un coste doméstico, multiplica esa diferencia por el precio efectivo del kWh de tu contrato y ajusta el número de ciclos que esperas realizar. No presentes el resultado como una factura garantizada: la carga y los programas reales pueden variar.
El dato por 100 ciclos es más práctico que una promesa comercial de «bajo consumo» porque usa la misma unidad en los dos aparatos. También evita comparar un precio de compra con un ahorro futuro sin saber cuántas veces funcionará la máquina. Si secas ropa unas pocas veces al año, una diferencia energética pequeña puede tardar mucho en compensar una gran diferencia de precio. Si la usas a diario, el consumo adquiere más peso. La etiqueta permite hacer la cuenta con tus propios hábitos.
Capacidad y duración: dos datos que cambian la elección
Una secadora de mayor capacidad no es necesariamente la mejor para un hogar pequeño. La capacidad nominal indica la carga máxima del programa de referencia, no que debas llenarla siempre. Comprueba cuánto pesa una colada habitual y si la lavadora que ya tienes entrega cargas de tamaño parecido. Comprar más capacidad de la necesaria puede ocupar más espacio y no resolver ningún problema real; escoger demasiado poca puede obligarte a dividir la ropa en varios ciclos.
La etiqueta y la ficha del producto también muestran otras características, como la duración del programa, el ruido y la eficiencia de condensación, según el tipo de aparato. La duración importa si sueles poner la secadora antes de salir o de acostarte. El ruido puede ser decisivo en una cocina abierta o una vivienda pequeña. En una secadora de condensación, revisa además dónde se recoge el agua y qué mantenimiento indica el manual. Ningún pictograma sustituye la comprobación del espacio de instalación, ventilación y acceso al depósito o desagüe.
Para qué sirve el QR de EPREL
El código QR de la etiqueta lleva al registro europeo de productos con etiqueta energética, EPREL. Allí puedes buscar el modelo exacto y revisar su ficha. Comprueba que el identificador de la web de la tienda coincida con el del registro; dos aparatos de una misma serie pueden tener capacidades distintas. Conserva una captura o el enlace del modelo comparado si vas a volver a la tienda días después.
Una tienda debe mostrar la etiqueta aplicable también en la venta por internet. Si la página ofrece una fotografía de la etiqueta antigua, pide la ficha actual antes de cerrar la compra. La Comisión aclara que desde julio de 2025 la escala nueva debe mostrarse en comercios y plataformas en línea. Eso no significa que una secadora antigua que ya tienes deba cambiar su pegatina ni que exista una obligación de sustituirla.
Compra, uso y reparación
La Comisión señala que las reglas de ecodiseño para los nuevos modelos incluyen requisitos de piezas y de información para reparar. Antes de comprar, consulta el manual sobre limpieza del filtro, intercambiador y depósito de agua. Un aparato eficiente que funciona con filtros obstruidos puede tardar más y secar peor. Para el uso cotidiano, nuestro artículo sobre cómo reducir el consumo de la secadora aborda la preparación de la carga y la elección de programas.
Si tu secadora actual funciona bien, la etiqueta nueva no demuestra por sí sola que cambiarla sea la opción ambiental o económica más conveniente. Compara una posible reparación con el precio del aparato nuevo, tu frecuencia de uso y el consumo medido o indicado para cada modelo. La decisión es distinta para una familia que seca varias cargas por semana y para alguien que solo utiliza la secadora en días de lluvia.
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